Archivo de la categoría "Tu y tus mascotas"

300, una película que muestra que cada tanto hay algo nuevo bajo el sol

Lunes, 2 de Abril de 2007

“300” es el título de esta película que tiene como protagonista al rey de Esparta, Leonidas y a no más de 300 de sus soldados dispuestos a desoír al oráculo y luchar en medio de una festividad donde sus tradiciones le
impiden hacer la guerra. Esparta está a punto de ser invadida por el ejército Persa y es así que este pequeño grupo de espartanos están dispuestos a emprender una misión suicida para ganar el tiempo necesario para que el
consejo de Esparta refl exione y envíe a su ejército a defender a la civilización
griega. Lo novedoso de esta película no es su trama ni el sacrificio de sus personajes centrales, en defi nitiva de eso se tratan la mayoría de las películas de acción, por ejemplo Armagedón, donde Bruce Willis comandando a un pequeño grupo de Astronautas y buscadores de petróleo viajan a un Asteroide para destruirlo y salvar a la humanidad.
Lo diferente en 300 es el relato de la historia, visualmente es un comic en la pantalla grande, los personajes se mueven como dentro de una historieta, los colores, la propia acción es bien traducida del papel al fi lm. Es entretenida, a pesar de casi no tener historias secundarias.
Todo gira en torno a la fi gura de Leonidas y en él a la defi nición de un espartano. Estos griegos son descriptos como los mejores guerreros de su época, preparados desde su nacimiento con el objetivo de ser casi invencibles. La corrupción de un miembro del cuerpo parlamentario, el papel negociador de la reina y la vida en Esparta son solo momentos
de transición para una continua batalla en la que la estética cambia y no aburre.
Es una película con escenas violentas pero que no impresionan, la sangre parece tinta y no está desbordando de la pantalla como en las malas películas de terror de las que abundan por estos tiempos.
Si bien hay muchos que afi rman que ya no hay nada por inventar, también vale la pena marcar que si bien lo que 300 plantea ya fue en su casi totalidad mostrado por Hollywood, en esta película se reagrupa de manera innovadora para crear un producto que a mi gusto demuestra que cada tanto hay algo nuevo bajo el sol.

¿Para qué diablos me compré un labrador?

Lunes, 2 de Abril de 2007

Y ¿si usted no sabe…?
Yo le puedo decir: seguramente le gustó la carita del cachorro. O tal vez,
porque está de moda tener uno, y la pareció que salir a caminar por la
rambla sin uno al lado, era poco “chic”.
Y ahora, el cachorrito creció, y pese a tener tres años le sigue rompiendo
todo, y cuando usted llega a su casa se encuentra que ya no tiene fondo,
ni ropa en la cuerda ni nada. Y él, lo mira con esa cara de estúpido que
le dan ganas de matarlo.
Y bueno, m’hijo, que le va a hacer. La próxima vez que compre perro,
asesórese primero.
Pero si le gustan los Labradores, lo que se tiene que asesorar es de cómo
criarlos, pues este es un perro espectacular. Me atrevería a decirle que
es uno de los perros más estables e inteligentes que existen. Es el perro
que por excelencia es elegido para las tareas más riesgosas y de mayor
responsabilidad, léase: perros lazarillos, perros que encuentran gente
en zonas de desastres, perros que buscan explosivos, etcétera.
Es cierto que también se usan ovejeros, Dobermann, y varios más. Pero
el que tiene la mayor probabilidad de cumplir esas funciones es el
Labrador retriever (que así se llama el demonio).
Entonces, si hay ejemplares que son brillantes, ¿por qué es que el suyo
es tan nabo?
Yo creo que usted debe tener algo que ver….
Los Labradores son perros que son capaces de aprender con una rapidez
y solidez que asombra, pero para eso hay que saber qué enseñarles
y cómo hacerlo.
Desgraciadamente lo más común por estos lados, es ver Labradores
que son un verdadero desastre, y eso se debe a que la gente que los adquiere
no sabe para qué lo hace ni una vez tenidos en casa, que actitud
tomar con ellos.
Es muy frecuente que cuando el cachorro llega a casa, nosotros lo tengamos
encima todo el día, logrando así un hiperapego, que vamos a
pagar carísimo cuando este crezca.
También, que al perrito lo dejemos hacer lo que quiera, porque es tan
divino…
Entonces, con el paso del tiempo tendremos un perro dominante, de 40
o más kilos, que estará a
un paso de convertirse
en un agresivo dominante.
Y ahí te quiero ver.
Por eso, antes de dar el
paso, consulte. No se
arrepentirá.
Salud
lucanor@adinet.com.

Cuando los perros se pelean…

Miércoles, 21 de Marzo de 2007

La verdad es que pasé unas vacaciones bárbaras. Pude hacer playa, descansar,
leer y hasta pescar alguna que otra corvinita. Todo salió a pedir
de boca…bueno, todo todo, no.
Hubiera salido redondo de nos ser por los perros del vecino que se pasaron
peleando todo el mes, y lo peor de todo fue que el menor de mis
pergeños, a la primera confrontación canina, salió corriendo a avisar:
Mi papá es veterinario, cosa que hizo que estuviera 30 días curando a
mis cuadrúpedos vecinos.
¡Qué lío cuando dos perros se pelean! ¡Qué dramatismo se instala en la
familia y en el barrio! Pero, ¿por qué se pelean? Se preguntan desconcertados
los niños, que son los que más sufren con la lid.
Porque además las peleas caninas son terribles, se lastiman y sangran
mucho, y de nada valen los comentarios apaciguadores con que intentemos
detener la gresca, o que le tiremos agua o un diario prendido
fuego. Es más, es peor. Y ¿por qué? Ya lo veremos. Pero para ordenarnos:
¿por qué se pelean dos perros/as? Que no se pelean por política o
por fútbol, es seguro.
Lo más común es que ocurran confrontaciones para resolver algún problema
jerárquico, o sea: quién manda y quién obedece.
Si por ellos fuera, este problema se arreglaría en 30 segundos, ya que
saben muy bien quién de los dos es el jefe. El asunto es que cuando el
que debería ser el subordinado toma atribuciones que no le corresponde,
pues es alentado por nuestra presencia y protección, hace cosas que
en otro momento no haría.
Por otro lado, el jefe, ve su autoridad menguada y reacciona para poner
la casa en orden y lo ataca. Estas cosas jamás pasan cuando están solos,
porque la primera vez que el segundo del manada se acerca al sabroso
hueso que yace en el patio, el otro lo mira y le avisa: si lo tocás te mato
y mirá que no hay nadie para defenderte.
Entonces la enseñanza que debemos sacar de esto, es: no debemos intervenir
jamás en un arreglo de cuentas entre dos perros. Aunque nos
duela, debemos mirar para otro lado y dejar que la sabiduría canina se
encargue.
Claro, si uno de los perros es un pequinés y el otro un mastín napolitano,
más vale que los
separemos, ya que
una sola mordida
podría ser fatal para
el perro sagrado
chino.

lucanor@adinet.com.uy

¿Qué cuidados hay que tener con los gatos viejos?

Viernes, 6 de Octubre de 2006

Eso me lo preguntó mi sobrino Liborio, que está trabajando en mi consultorio, desde que mi primo –su padre- me lo mandó para que aprenda el “oficio”, ya que está en segundo de facultad. Al principio, pensé que había sido un error haberlo aceptado, ya que el pobre es bastante bestia, pero luego me di cuenta que su presencia allí me plantea nuevos desafíos. Me hace pensar. Y esta pregunta, no solo me hace mover la neurona, sino que además me ayuda para la columna de TU.
Qué cosa los gatos viejos, ¿eh?, porque el gato se pone viejo sin que nos demos cuenta. A lo sumo podemos tomar conciencia cuando alguien nos pregunta la edad del felino. Ahí sacamos las cuentas y decimos:
- y debe andar por los 13 años…- y pensamos
- ¡ la pucha, ya trece años…!
Es que el gato no es como el perro. Mas bien cuando éste deja la juventud tiende a quedarse más quieto que de costumbre, pero no nos extraña.
Es por eso que debemos ser nosotros los que estemos alerta, ya que de otra manera, cuando nos damos cuenta, ya es tarde.
Entonces, además de los cuidados que debemos tener con cualquier gato, están los que le agregamos por la edad.
Por supuesto que debe tener una alimentación acorde con los años que lleva; además, dos veces por año controlar los parásitos que pueda tener y no olvidar las vacunas. Todo eso nos lo dirá el veterinario, que para algo le paga.
Pero en el gato viejo –o añoso, como prefiero llamarlo- debemos ver que no tenga problemas o enfermedades crónicas, las que aparecen un día, y cuando son notorias ya es poco lo que podemos hacer.
Debemos ver cómo está la parte renal; también que no haya enmascarada una diabetes, o algún problema cardíaco.
También ver cómo esta la boca, ya que los acúmulos de sarro, son perjudiciales para toda la salud del minino.
En fin, luego de los siete u ocho años del gato, debemos ir a nuestro veterinario para que le haga un chequeo sanitario, y además ir a conversar con él para ver si no hay síntomas de algún problema de conducta propio de su edad.
¿Entendiste Liborio…?

Maldito gato, otra vez me arañó todo el sillón….

Jueves, 3 de Agosto de 2006

Usted puede pensar que su gato lo odia, o tal vez que lo que odia es la tela con la que ha tapizado sus sillones, porque ni bien los trajo a casa, ya comenzó a dejarlos hechos jirones. Este es uno de los motivos por los cuales mucha gente opta por no tener felinos en casa.
Pero usted es caprichoso e insiste en retapizar el living, porque ya da asco.
Bueno entonces, antes de efectuar la erogación, lo más sabio que puede hacer es consultar con su veterinario, o en su defecto leer atentamente las columnas de TU, que siempre lo van a mantener desasnado.
Comencemos pues: es mucha la gente que piensa que el gato afila las uñas de la misma manera que el carnicero de la esquina afila las cuchillas, y no es así. Cuando el gato arrastra sus garras sobre algo duro (la pata de la cama o de la mesa de la cocina) lo hace para sacar los restos de las uñas viejas, y debajo de estas vamos a ver las nuevas que están saliendo. Es igual a lo que hace la serpiente, cuando se deshace de su vieja piel porque abajo viene la nueva, Si nosotros vemos un gato o una gata vieja (18 años por ejemplo) veremos que sus uñas son opacas y largas, y si se las sacamos con un alicate, abajo estarán las nuevas, blancas y nacaradas.
Pero además de eso, al arañar superficies (generalmente verticales) está dejando señales, las que indican territorialidad.
Estas señales son de dos tipos, olfativas (las feromonas) y visuales (las marcas de los arañazos)
Al igual que en muchas partes de su cuerpo, el gato tiene glándulas en las almohadillas plantares de las manos, que al comprimirlas sobre algo duro, dejan un olor característico que sólo es percibido por otro gato. Es una señal: hasta acá llega el territorio de Pancho. Si otro gato quiere traspasarlo, ya sabe a que se expone.
La segunda señal, la visual, es la de las marcas que dejan las garras en la madera. Son cuatro rayas verticales que cumplen la misma función. Al verlas otro gato sabe que otro gato anduvo por ahí.
Entonces, si nosotros queremos evitar que el objeto de las señales sean los muebles de la sala, lo que podemos hacer es: llevar una madera (de encofrado, por ejemplo) y tomando la mano de nuestro minino comprimirla suavemente para que quede su aroma sobre ella, y después, con un clavo o algo similar hacer cuatro rayas en el lugar elegido.
Haga la prueba y después me cuenta.

lucanor@adinet.com.uy

¿Qué es y para qué sirve un plan de vacunación? l por Dr. Daniel Rossi

Viernes, 28 de Julio de 2006

Las vacunas son una herramienta con la que contamos para evitar (o disminuir en un gran porcentaje) que nuestras mascotas se enfermen de enfermedades bacterianas o virales, tales como la Joven Edad, Leptospirosis, etc.
Cuando hablamos de un plan de vacunación, nos referimos a determinada combinación de vacunas, ya sean simples o mixtas, que es de elección de cada veterinario, que apunta a crear un organismo armado de una inmunidad que evite contagiarse de diversas enfermedades.
¿Cuándo debemos vacunar? Bien, lo que es conocido es que un animal debe ser vacunado cuando disminuyen sus defensas pasivas, o sean las que le transmite la madre con la primera leche, también llamada calostro, la que tiene una cantidad suficiente (en caso de haber estado vacunada o de haber tenido contacto con la enfermedad que se trate) de anticuerpos, que por decirlo de alguna manera, se comen a las bacterias. Estas desaparecen aproximadamente a los 45 días de edad. En casos de zonas de riesgo o cuando el veterinario lo crea necesario, hay en el mercado vacunas que traen una cantidad superior de antígenos, lo que hace que superen los anticuerpos maternos.
No debemos olvidar repetir la vacuna anualmente.
Ahora, también debemos tener claro que las vacunas tienen una duración de un año, las que más, y la leptospirosis - por ejemplo- dura a lo sumo 6 meses.
También debemos recordar que una perra que va a parir, debe estar bien protegida por dos razones: primero por ella, pero además, porque el calostro, va a inmunizar a sus cachorros, protegiéndolos hasta que reciban sus propias vacunas. Como dijimos, esta inmunización que realiza la madre, se llama “inmunidad pasiva”, es la primera vacuna.

¿Contra qué inmunizamos?

Las enfermedades más comunes contra la cuales vacunamos a nuestros perros son: Joven Edad (o enfermedad de Carré o Moquillo) - Parvovirosis - Coronavirus - Hepatitis infecciosa - Leptospirosis - Rabia
Laringotraqueitis canina (tos de las perreras)

Por todo lo anteriormente expuesto, es necesario y sabio que nuestro perro esté perfectamente inmunizado, esto que es indoloro y barato, nos va a evitar muchas preocupaciones y problemas es caso de que éste enferme.
Además, hay algunas de las enfermedades que pueden transmitirse al ser humano, son las que se denominan zoonosis.
Éstas son: la Rabia y la Leptospirosis.
Así que déjese de embromar y vaya a su veterinario a ver cómo está su perro de las vacunas, no sea amarrete que después le va a salir más caro.
Faltaba más…