Una película de huevos, un cartoon para adolescentes
Se aproxima el quinto festival de cine de Montevideo, y como otros años, con el llegarán películas bien disímiles pero con un denominador común, ser novedosas.
Eso es lo que generalmente diferencia a los festivales de las proyecciones habituales en el circuito comercial. “Una película de huevos” le va a dar a este festival, del que en la semana próxima se tendrá el programa, un toque divertido y accesible al público adolescente.
Este cartoon mexicano surgió a principios de 2002. Estos simpáticos personajes creados por los hermanos Rodolfo y Gabriel Riva Palacio empezaron como secuencias animadas de muy corta duración con chistes de todo tipo relatados por unos huevos.
Según consignaban las críticas locales el contenido era irreverente, pero atractivo, y logró que los personajes fueran admirados por chicos y grandes generando lo que se conoció como el furor de la cartoon huevo manía, llegando a figurar en los noticieros nocturnos.
Lo que empezó como un divertimento se convirtió en un éxito comercial que tiene ahora su proyección internacional y en pantalla grande. Es por eso que la calidad del film es muy buena y no es para nada un comic experimental. Su historia es floja y se trata de entender la visión que pueden llegar a tener los huevos de gallina sobre el mundo que los rodea.
Ellos saben que están destinados para el consumo humano y resignados esperan su destino. Al menos así es hasta que Toto, un huevo que quiere convertirse en pollo, está dispuesto a volver con su madre antes de echarse a perder. Es así que de la granja es llevado a un supermercado de allí a una casa humana y desde la cocina emprenderá un largo viaje rumbo a la granja.
La película no llega a tener el contenido suficiente como para captar al público adulto, ya que es ingenua, su humor es light y las situaciones más graciosas se dan después de los créditos, una vez finalizada la película. Queda claro que el humor en cuentagotas de los cortos, que hicieron famosos a estos huevos, es difícil de sostener en un largometraje.
Sin dudas la visión que pueda tener un adolescente será distinta y seguramente resultará atractiva a los más chicos ya que si bien el humor es sobre la base del doble sentido en ningún momento es agresivo. Una buena opción para acercar al público adolescente al quinto festival de cine de Montevideo que empieza el 20 de octubre.