Apertura

Fútbol mediocre y algunos escenarios que merecen la crítica más severa, pero la paridad reinante marca un atractivo muy especial.
Los candidatos tuvieron más dificultades que las esperadas para ganar y otros sorprendieron y se catapultaron a impensados lugares de privilegio.
Luego de seis fechas no quedan invictos. Cualquiera de los participantes puede ser derrotado por el rival de turno.
De todos modos, pocos pueden luchar por la obtención del título. Solamente los de siempre. Danubio y Defensor Sporting porque tienen buenos equipos para el medio y los grandes por obvias razones.
Violetas y albinegros empezaron bien, pero después encontraron algunos escollos que no pudieron sortear.
Igualmente están bien ubicados y con la expectativa intacta para cumplir con el objetivo.
Peñarol preparó una formación en el período de pases, pero tiene que afrontar el certamen con otra. Tuvo que apelar a los juveniles por las lesiones y deserciones.
Hoy, sus argumentos más relevantes son la camiseta y el glorioso pasado, pero eso no alcanza. Está obligado a una mejoría futbolística difícil de conseguir con el material existente.
Nacional es el favorito. Cuenta con el mejor plantel. Comenzó mal, pero ya está en carrera aunque la actividad en la Copa Sudamericana puede ser un obstáculo y perjudicar sus pretensiones en el ámbito local.
Si repasamos la integración de los albos vemos que la mayoría de los jugadores serían titulares en los otros equipos.
Los futbolistas de los demás clubes en elevadísimo porcentaje no tendrían puesto en la formación parquense.
Esta es la clara demostración de la diferencia existente entre los dirigidos por Lasarte y el resto de los participantes.
Nacional tiene más poderío y por lógica debería ser el ganador del certamen. Solamente la aparición de algunos imponderables podría cambiar el rumbo de los acontecimientos y el resultado final del Apertura.

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